Entrevista a Nicolás Entel, director de “Pecados de mi padre”, en Competencia Latinoamericana en el 24º Festival de Mar del Plata.

A.G.: ¿Qué te llevó a realizar un documental sobre Pablo Escobar? ¿Es a través del relato de Juan Pablo, su hijo radicado en Buenos Aires?
N.E.: Me pareció que hacer un documental sobre Pablo Escobar, otro más o una biografía, era algo que se había hecho muchas veces. Con todo, sentí que como director de cine podía aportar algo diferente y novedoso al asunto, haciéndolo de esta otra manera: contar por primera vez la misma historia pero desde un punto de vista mucho más contemporáneo y único que es el de su hijo.
A.G.: ¿Cómo lograste el encuentro de Juan Pablo con los hijos de Luis Galán y de Rodrigo Lara, figuras políticas contemporáneas asesinadas por el cartel de Medellín que dirigía su padre?
N.E.: Comenzó como un sueño, una locura que se me ocurrió que realmente no tenía ninguna forma de existir en el mundo real. Pero se logra a través de mucha paciencia y mucho esfuerzo y por sobre todas las cosas a través de gestos de ellos y entre ellos, comenzando con la carta que Sebastian Marroquín les escribe: dirigida a los hijos de Lara y de Galán, que el hijo de Lara describe…
A.G.: ¿Sebastian Marroquín es el hijo de Pablo Escobar: Juan Pablo?
N.E.: Sebastian Marroquín es el único hijo de Pablo Escobar. Nació como Juan Pablo Escobar, pero de la muerte de su padre como motivo de ofrecerle seguridad porque lo quería matar el gobierno de Colombia, le otorga una nueva identidad y él pasa a llamarse legalmente Sebastian Marroquín. Es importante aclarar que si por ejemplo él dice que su nombre es Juan Pablo Escobar eso es un delito; uno no puede tener dos identidades porque desde el momento que le entregan su nueva identidad ese pasa a ser su nombre.
A.G.: Estabas hablando de “el encuentro”…
N.E.: Te contaba que si bien para mi era un sueño, para que ese sueño ocurra tuvieron que ocurrir cosas en el mundo real y las cosas que ocurrieron fueron, primero una carta que Sebastian les escribe a los hijos de Galán y Lara, una carta que el hijo de Rodrigo Lara, Rodrigo Lara Restrepo describe como una “carta valiente y noble”, una carta en la cual Sebastian les cuenta un poco su vida y les pide la oportunidad de que traten de aceptar el perdón que les esta pidiendo y una carta que resulta en que Rodrigo Lara que es una persona que heredó el coraje y el ser político de su padre (el padre era un ser muy políticamente incorrecto en el mejor sentido de la palabra, alguien que tomaba riesgo, que no miraba las encuestas que decían lo que pensaba) y en un acto digno de su padre Rodrigo Lara se sube a un avión y viene a verlo a la Argentina. Es un encuentro que realizamos en una isla del Tigre, porque no queríamos que nadie se entere, como el mundo es un pañuelo, porque no queríamos que nadie nos viera entrar y salir y, obviamente, al Tigre sólo se puede entrar y salir por lancha. Ese encuentro en Argentina y ese gesto de Rodrigo contribuyen a que Sebastian pierda un poco el miedo de ir a Colombia. Sebastian tenía miedo de ir a Colombia porque los enemigos de su padre, los paramilitares, el cartel de Cali, etc., le habían dicho que no iban a matarlo pero de acuerdo a una serie de condiciones. Las más importantes eran que nunca ingrese al mundo del narcotráfico y que se vaya para siempre de Colombia. Este gesto de Rodrigo hizo que Sebastian se anime y finalmente varios meses después los hijos de Galán aceptaron e invitaron a Sebastian a reunirse con ellos en Bogotá en un encuentro que también pudimos mantener en secreto. Todavía no entiendo cómo, porque Colombia es un país famoso por las operaciones de inteligencia y de prensa y en donde todo se filtra.
A.G.: ¿Nos podrías aclarar esto de que vos no te preguntás si Pablo Escobar fue bueno o malo?
N.E.: Ha habido mucha gente que ha tratado de hacer documentales explorando esta pregunta absurda de que Pablo Escobar fue bueno o malo; es como preguntarse si Videla en la Argentina fue bueno o malo. Es absolutamente obvio que lo que Pablo Escobar hizo fue de lo peor de la historia de Colombia; lo que no quiere decir que lo bueno que hizo (como su trabajo haciendo obras de caridad) uno no pueda retratarlo en si mismo, porque Pablo Escobar creía en el trabajo de caridad, pero sin duda en la balanza el saldo de 15, 20 años de Pablo Escobar siendo una figura notoria en Colombia ha dejado cosas terribles para el país, mucho dolor, mucha muerte, mucha violencia.
A.G.: A mi me hace un poco de “ruido” ese pedido de disculpas de Sebastián por lo que había cometido su padre, habiendo gozado él toda su vida de los privilegios que le brindaba su padre y, probablemente sin desconocer los asesinatos que el cometía.
N.E: Como todo buen periodista tienes la obligación de ser escéptico, sino estarías haciendo mal tu trabajo; agradezco mucho tu pregunta. Te quiero contar que yo empecé este proceso desconfiando mucho de Sebastian, hice muchísimas averiguaciones y por ejemplo hay una escena de la película en la que Sebastian cuenta que estaba intentando subirse a un avión pero el aeropuerto había sido prácticamente tomado por elementos armados no pertenecientes a las Fuerzas Armadas sino a un grupo paramilitar y que tuvo que escaparse en helicóptero porque no había otra salida. Yo al principio no le creía a Sebastian, me parecía demasiado, yo se que Colombia es un país donde los grupos armados tienen mucho poder pero nunca me imaginé que estuvieran controlando un aeropuerto y viendo material de archivo. Finalmente descubrí el material de archivo de noticiosos de ese dia donde lo ves a Sebastian subiendo a un helicóptero y pasándole una pila de cash que, se ve en la película, al piloto del helicóptero a cambio de que le salve la vida. Ir descubriendo ese tipo de cosas fue lo que me hizo perderle el escepticismo a lo que me contaba Sebastian.
A.G.: Contanos un poco de qué se trata tu nuevo proyecto “La difunta”…
N.E.: No sé si va a ser mi próxima película pero es un guión que vengo trabajando desde hace un tiempo, se trata de adaptar la historia de la Difunta Correa a nuestro mundo contemporáneo. Hace mucho, muchos años me inspire para escribir un cortometraje que terminó dirigiendo un amigo mio con el titulo de un cuento de Horacio Quiroga. Esta vez, buscando inspiración, me compré un libro sobre santos folklóricos, santos informales no reconocidos por la Iglesia y me di cuenta que la historia de la Difunta Correa, si uno le toca algunas cositas y la trae a nuestros días modernos, tiene todavía mucho para decirnos. Es un guión que por suerte está causando un poco de revuelo porque hemos ganado varias becas, varios premios y veremos si se convierte o no en mi próxima película, pero ahora lo que quiero hacer es disfrutar esta ola de presentar este documental.