Entrevista a Pedro González Rubio. Director de “Alamar”. Mejor Película de 12 Bafici

alamar

A.G.: ¿Cómo surge el proyecto y el proceso de realización de “Alamar”?

P.G.R.: Surge a partir de la necesidad de contar una historia de amor y regresar al origen y que fuera una historia universal. Yo me acuerdo hace cinco años cuando hice mi primer documental que se llama “Toro negro” que lo dirigí con Carlos Ármela, el tema principal es la frustración que nace en un ser que es victima de las circunstancias, que  fue abandonado a muy temprana edad y desde pequeño también empezó a tomar, a refugiarse en el alcohol en toro viejo. Entonces en ese documental, que era un retrato intimista sobre este torero, pseudo torero en la región de Yucatán, la misma región donde filmo “Alamar” pues trataba, así como de la ausencia del amor en todo (en la relación de los mismos personajes con el entorno, con la naturaleza, con los animales) es un torero que está matando a otro ser vivo para poder sobrevivir él.

Yo me veo más identificado con una historia como “Alamar” que con  ”Toro viejo”. Entonces a partir de esa necesidad, la de explorar el amor, la luz y encontrarla me encuentro con Banco Chinchorro, con esta locación que es una reserva natural en el sudeste de México, también en la península de Yucatán logro ir a este lugar y me inspira completamente la vida que llevan los cuarenta pescadores que viven allí. Y este lugar, el paisaje, se hace muy poéticos para mí, es como una especie de ombligo del mundo donde la pura esencia del ser humano y de la naturaleza se concentra ahí y está viviendo rodeada del mar, rodeada como si fuera el vientre de una madre sobre el agua. Todo eso  me hace querer filmar allí y me digo bueno: “me voy a filmar la historia de los últimos días de un hombre, y un hombre que regresa a este lugar antes de morir” y de golpe me topo con Jorge Machado, el protagonista, días después que estuve en Banco Chinchorro me topo con él y me digo “él tiene que ser el personaje”, su personalidad era muy magnética y me atrapó. Sin embargo dije “él se ve completamente sano para hacer de un hombre que va a pasar sus últimos años de vida”, entonces ahí recurro a la esencia de la película, el por qué estoy contando esta película, qué es lo que verdaderamente quiero transmitir en esta película. Porque un hombre va a pasar sus últimos días en ese lugar, y entonces me dije “lo que quiero transmitir es cómo este retornar al origen, a un origen universal en el que a través de una actividad tan ancestral como es la pesca. Pues el ser humano se acerca más a su función y a su relación con Dios a través de la Naturaleza, y me dije “bueno, en vez de sus últimos años de vida, que sean los primeros años de vida del ser humano, que sea como un viaje de iniciación, una despedida, si habrá una despedida,  son los últimos días de relación de padre e hijo, pero a través de este el padre le da la iniciación a su hijo para que continúe por su camino”. Entonces este hombre en vez de ser un hombre que va morir es un niño que va vivir, que aprende a vivir en ese lugar.

A.G.: ¿Cómo elegiste a Natan y Jorge, sus protagonistas, y cómo se efectúo la elaboración de sus personajes?

P.G.R.: La elección creo que fue intuitiva: elegí primeramente a Jorge, su personalidad me atrapó por completo y empecé a convivir con él. Yo, conciente de que él es alguien muy saludable y que obviamente no era muy adecuado como para morir, descubro que tiene un hijo, convivo con el hijo, lo conozco y me digo “Natan es la historia, él tiene que ser el que descubra todo”; su curiosidad su inmadurez me llevan a retratar la historia a través de los ojos de Natan, este niño de cinco años.

A.G.: La película no se ata demasiado a ninguna categoría: ficción o documental, ¿vos cómo la definirías?

P.G.R.: Yo soy de una raza de director que no tiene una postura del director que tiene ya perfectamente planeado todos los ángulos, la historia y el desenlace. Yo creo que sí tengo una escaleta, pero muchas cosas las fui construyendo en el camino, sabía que era una historia de la cual partiría y todo a partir del trabajo, pero la manera de retratarlo es muy natural, nos enfocamos básicamente en la pesca y a partir de allí ir tejiendo poco a poco la historia, y entonces de una manera muy sutil, me alejé del melodrama que caracteriza el estigma del cine mexicano. Alejándome de eso quise hacer todo de la manera más sencilla y más minimalista  posible, y así comunicar esta historia.

A.G.: Conjuntamente con Ciro Guerra, Oscar Ruiz Navia y seguramente algunos otros forman parte de un grupo de excelentes directores latinoamericanos que contando historias muy simples pero fundamentalmente vinculadas a las vivencias y raíces de sus pueblos logran sorprender muy positivamente en los distintos festivales y a todos los públicos en los cuales presentan sus películas. ¿Qué opinas de esta mirada?

P.G.R.: A mi me inspira mucho el cine de Lisandro Alonso, me puedo identificar con él por esa manera tan honesta y tan minimalista de presentar las historias, a mi me inspira mucho estas historias de caminos, el camino de un hombre contada de esa forma.

A.G.: Si bien exploras las relaciones de un padre y un hijo, la película esta dedicada a tu abuelo, ¿por qué?

P.G.R.: Mi abuelo murió cuando yo estaba haciendo “Alamar”, falleció entre el primer viaje que hicimos y el segundo. Hicimos en total dos viajes a Banco Chinchorro, la locación principal de la película, y él era director de cine. Su primera película se llamó “Yanco” y es de un niño violinista: un viejo que le enseña a un niño a tocar el violín. Y esta película creo que me inspiró muchísimo para hacer lo que hoy en día hago, que es hacer cine y es que mi abuelo fue mi primer y último maestro hasta ahora.

A.G.: ¿Por qué al mar le das tanta importancia, tanto protagonismo?

P.G.R.: Porque yo vivo en el mar, vivo en la Plaza del Carmen y es el lugar donde yo he estado viendo y conviviendo, que ha estado muy cercano a mi. Además de que el mar sea un espacio de frontera considero que es una posibilidad de entrar en la libertad. Entonces, estos personajes que se cruzan por el mar se adentran en un espacio donde no están delimitados por ninguna frontera, por ninguna sociedad, sino ellos están en unión con la naturaleza; se mueven entre el cielo y el mar, un poco de tierra en la isla y en las profundidades del mar también. Es ahí en el mar donde se puede encontrar el origen, donde se pueden encontrar ellos mismos, donde pueden florecer, es allí con el agua del mar que florece esta relación de padre e hijo como si fuera una flor de mangle.

A.G.: ¿Cómo fue la presentación de “Alamar” en los festivales?

P.G.R.: Tuvo una aceptación increíble, la verdad es que los festivales han sido una ventana fundamental para que la película sea vista en muchas partes del mundo y así compartirla. En Berlín, por ejemplo, estuvo en la Sección de cine para niños, entonces me acuerdo que en la primera función “Alamar” abrió la sección, era una sala para 2000 personas donde más de la mitad (más de 1000 espectadores) eran niños entre 6 y 11 años. Entonces imagínate esa oportunidad para nosotros de diferente cultura poder comunicar, poder transmitir esta historia y estos sentimientos a tanta gente con diferentes bagajes culturales y de distintos países unidos por el cine como lenguaje en común.

A.G.: Acá en el BAFICI vas a tener esa oportunidad en las funciones que se dan al público compartir con él mismo sus vivencias y generalmente el público argentino es muy expresivo.

P.G.R.: Si, estoy muy emocionado porque voy a tener mi primera función hoy martes 13 pues bueno, es de mala suerte dicen… pero espero que sea de buena suerte para “Alamar”.

A.G.: ¿Crees que existe un cine latinoamericano?

P.G.R.: Si, por supuesto, y está más vivo que nunca. Yo digo que el cine latinoamericano está dando muchas buenas historias, está dando un cine de autor como muy importante, a falta de presupuestos recurrimos a historias muy personales diferenciándose al cine comercial como es el de Hollywood, el cine latinoamericano tiene mucho corazón.

A.G.: ¿Qué características tendría para vos ese cine latinoamericano?

PG.R.: Lo que acabo de mencionar, historias sencillas, historias como muy de la tierra  y de la familia, de relaciones personales. Nosotros no hacemos cine ciencia ficción, ni de fantasía, ni tampoco cine policial, bueno policial hay uno “Nueve Reinas” que es maravilloso, recurrimos mucho a historias que están alrededor nuestro, no nos inventamos nada sino que todo lo adquirimos de nuestro alrededor.

A.G.: Sabemos que estás trabajando en otro proyecto, ¿nos podes adelantar de que se trata?

P.G.R.: Mi próximo proyecto va a tener un poco de “Toro viejo” y un poco de “Alamar”, va a ser este proyecto como personal, va a ser sobre un fotógrafo. El personaje  principal es un fotógrafo que en algún momento de su vida se arrepiente por tomar y vivir de ciertas fotografías y es ahí donde comienza su viaje interior.

A.G. Te deso lo mejor y que éste sea el primero de los varios viajes que hagas a nuestro país acercándonos tus películas.

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  • mari po

    QUÉ YA TRAIGAN ALAMAR A CUERNAVACA!!!
    SALUDOS PEDRO
    MARISSA

  • Diayana

     Diayana:

    como se llama la planta que tiene la flor de color naranja?

  • http://twitter.com/allinecer daniela calderon

    que onda que padre peliculas

  • http://www.sientemag.com/cine-en-casa-alamar-de-pedro-gonzalez-rubio/ Cine en casa: Alamar de Pedro González-Rubio ‹ Sientemag

    [...] de Pedro González-Rubio"; Alamar es la primera película en solitario del director mexicano Pedro González-Rubio. Fue premiada en el Miami Film Festival, en el Festival de cine de San Francisco, Rotterdam, [...]

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