“Queríamos reivindicar la lucha y la historia de la militancia del PRT-ERP”

Entrevista al realizador Aldo Getino, uno de los fundadores de Mascaró Cine Americano. Con él hablamos de la realización de una vasta obra documental que retrata la historia del Partido de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo. Diversas películas que buscaron mostrar una historia tergiversada y olvidada; a la vez que rescatar la política militar, sindical y cultural del Partido.

Contar la historia del PRT-ERP

Nos interesaba pensar que recién comenzaron a realizarse películas sobre el PRT en el año 2000, ¿no?

Sí, más o menos en el 2000. Creo que en el 2003 ó 2004 salía la película Los perros. Nosotros  veníamos haciendo las entrevistas y nos encontramos con que los realizadores ya habían pasado por ahí haciendo las entrevistas, que ya la estaban haciendo. La que finalmente se llamó Los perros era la vida de Santucho y fue totalmente diferente. El punto de vista fue muy  subjetivo y parece que no le interesaba realmente la historia de Santucho. Blanca  Santucho, que falleció el año pasado, fue a Suiza a conseguir plata para esa película y consiguió 5 mil dólares. Todo el mundo puso plata para esa película y después resultó que fue un chasco.

¿Quién hace Gaviotas y de dónde surge la idea?

Gaviotas surge de esas entrevistas que estábamos haciendo con Rubén Batallés, como para hacer un libro, y me da la idea de contarlo en imágenes. Me acerca el libro El cine quema que habían hecho Carlos  Vallina y Fernando Martín Peña, ese libro es del 98/99. Me dijo “esta es la historia de Raymundo y hay que hacer la historia del PRT-ERP, vamos a conseguir los testimonios de los compañeros y lo vamos a hacer”. Como no teníamos un proyecto definido en Mascaró, en una reunión de las que teníamos semanales, decidimos hacer la historia de Santucho. Era imposible contar la vida de Santucho sin contar la historia del PRT-ERP. Así que nos fuimos a fondo con la historia y ahí empezamos con el tema de ir a Tucumán a ver a uno de los fundadores del FRIP, donde luego van a converger con Palabra Obrera para formar el PRT. Esto muestra más o menos cómo es la forma de hacer un documental desde nuestro punto de vista. Primero entrevistar gente que ha vivido la experiencia y después el que sepa o tenga la mayor cantidad de datos posibles y después se van derivando los temas. En esos días  había salido “el Pelado” Gorriarán de la cárcel, en el caso de cultura fuimos a hablar con Susana Malacalza, Pedro Cazes Camarero, Mattarollo y fuimos a ver a la familia de Santucho a Santiago del Estero que todavía tiene la histórica Librería Dimensión y así se fue encaminando la cosa.

¿Cómo arranca la realización de la película?

Empiezo a hacer las entrevistas y a hablar con los militantes del PRT-ERP, íbamos con Rubén Batallés, un militante histórico del partido desde su fundación en el ´65. Con él empezamos a contactar a la gente que podía contar distintas facetas: de la estructura militar (donde había estado él), de la Juventud Guevarista, gente del FATRAC, Gustavo Mac Lennan, Pedro Cazes Camarero, Susana Malacalza y Rodolfo Mattarollo. Íbamos viendo compañeros y después nos reíamos porque hacíamos un balance semanal y nos daba negativo. Algunos decían “vamos a ver más adelante” y otros directamente nos decían “no, no vamos a hablar sobre eso porque todavía está instalada la teoría de los dos demonios y lo que vamos a lograr es echar más leña al fuego”.

Justamente el tema de Gaviotas Blindadas era desarmar el  verso que tenía la sociedad burguesa, principalmente fogoneada por los partidos políticos. En el caso del radicalismo, que eran desde el grupo Esmeralda que martillaba la cabeza con el tema del terrorismo de izquierda para justificar los crímenes del sistema a manos de sus lacayos uniformados (Enrique Vázquez, Luís Gregorich que es el que da la letra para  La república perdida) y otros más , hasta gente que había sido Trotskista en el pasado y se había montado en la Teoría de los dos demonios. En el caso de Gaviotas Blindadas, Batallés decía que tenía que salir una historia desde adentro, así que no íbamos a entrevistar a un escritor o un investigador, porque los que habíamos entrevistado previamente se habían comido también esa teoría. Se tardó mucho tiempo en hacer Gaviotas, por falta de medios, no conseguimos aportes de ninguna naturaleza como para ir a hacer algunas entrevistas y las hacíamos en el interior porque Gaviotas representa a todo el país. Hay algunas entrevistas que están hechas en el exterior, algunos estaban en Cuba y aprovechando que Fernando Kirchmar estaba allá dando clases en la escuela de cine de San Antonio de los Baños, les hizo la entrevista.

Decía que los militantes no querían hablar por esta cuestión de los dos demonios. ¿Diciembre del 2001 modificó eso, hay un cambio?

Exacto. Fue la primera vez que pudimos sacar a Santucho a la calle, hacer un acto frente al Congreso, con la consigna leninista, como decía Lenín, frente al establo de la burguesía homenajeamos a un combatiente revolucionario como es Roby Santucho, eso lo hicimos el 19 de julio de 2002 en Plaza Congreso. Ya después fue más fácil con todo el pueblo movilizado, harto de todo este verso de la Alianza, del menemismo y del alfonsinismo. La gente entró  en un estado de movilización que fue muy bueno. Antes era impensable hacerle un escrache a Clarín, por ejemplo, se hacían escraches a Clarín a Canal 13 por mandato de la Coordinadora de asambleas que se reunía en Parque Centenario en repudio al bloqueo informativo de lo que estaba pasando con la política represiva del Duhaldismo.

¿Ese homenaje lo realizaban como integrantes del PRT?

Mayoritariamente eran militantes del PRT, otros que habían sido militantes de Montoneros y de otras organizaciones populares formábamos parte con unos 30 compañeros que estábamos reunidos en la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y era la Comisión de Homenaje Permanente a los Combatientes Revolucionarios y de ahí salió la cosa, también estaban Rubén Batallés, Marta Fabian, Julio Santucho. La idea era sacarlo a Santucho a la calle, después se hicieron homenajes a Paco Urondo, a Rodolfo Walsh y de ahí también salían los homenajes a los desaparecidos de Monte Chingolo, a los caídos en el  Regimiento de Formosa, se tenían en cuenta todas las organizaciones.

¿Cómo fue esto de una película en partes?

La gran cantidad de material, porque empezamos con la historia de Santucho y sus derivaciones de cómo un estudiante de ciencias económicas, por conciencia crítica se transforma en un dirigente revolucionario. Pasando por todas las vicisitudes, del peronismo revolucionario del que era su hermano, Francisco René, otro que era radical, otro que era apoderado del PC y de esa familia salen muchos dirigentes o militantes revolucionarios y el dirigente más importante era Roby Santucho. Ahí empieza a haber muchísimo material, hicimos como 100 entrevistas y había material como para hacer dulce. Hicimos una primera versión que duraba dos horas y media pero era mucha información para una sola película, pudimos ver que había material para dos películas. Se hace la primera parte desde el ´61 hasta el ´73 con la idea de hacer después desde el ´73 hasta el ´80 y es la parte más rica en influencia política. Desde el ´73 hasta el ´76 el PRT se transforma en un partido nacional, había ganado mucha adherencia por haber combatido la dictadura de Lanusse, Onganía y Levingston. Tenía muchas operaciones que había que contarlas y quedaron tres años, del ´73 al ´76 para poder contarlo bien y no comprimir. Después salió la del ´76 al ´80, que fue la última de la historia integral.

¿Cómo eligen las otras dos partes: sindical y cultural?

Porque había mucho material y además había un compromiso de contar la historia integral. Mucha gente que nos daba el testimonio decía “no quiero hablar de la parte militar pero quiero hablar de la parte sindical”. Porque había un libro que había escrito Mattini que decía que el PRT no sabía nada del tema sindical, le querían responder a Mattini porque él había sido secretario general del PRT-ERP, y además era el responsable sindical a nivel nacional. Pero también les respondían a los que decían que era un partido tira tiros. Hubo gente a la que perseguí durante cuatro años para que dieran testimonio porque no querían hablar del PRT, finalmente lo hicieron porque hablamos de la parte cultural. Mucha gente lo hacía porque no quería quedar pegada a una historia solamente guerrillerista y con lo cual yo acuerdo, el PRT es mucho más que eso. Disputó el poder en toda la cancha. Sino como se explica todos los intentos editoriales como el Diario El Mundo con tiradas de 150.000 ejemplares, la revista Posición de Córdoba, la revista Nuevo Hombre, el diario Respuesta Popular, mas de quinientos boletines fabriles en las grandes empresas donde le disputaba el poder a la burocracia sindical, la estructura del FATRAC (Frente Antiimperialista de los Trabajadores de la Cultura) donde convergen músicos, escritores, físicos, siquiatras, pintores, poetas, etc.

Cuando hacen la parte cultural, ¿temían repetir lo que trabaja la película Raymundo?

La película Raymundo está bien, es una película que hicieron los compañeros y está bien. En cuanto a la parte política e ideológica estuvieron condicionados por lo que significa un militante revolucionario como Raymundo Gleyzer, pero no tenían experiencia como para poder sacarle el jugo a los entrevistados o a la gente que aportó para Raymundo.

De Raymundo tenemos testimonios directos de un amigo que participaba en las proyecciones de Cine de La Base con él que es Gustavo Mac Lennan, después Nerio Barberis aprovechando que estaba en Cuba y entrevistamos y también a Jorge Denti que eran los más comprometidos y además eran militantes del PRT.

Raymundo la tenía clara desde el vamos, cuando él va a Córdoba a entrevistarse con Santucho fue después del Cordobazo. Era un proyecto de trabajar sobre la cultura, sobre lo que iba a pensar y a hacer la gente en el futuro.

¿Como analiza el accionar de un grupo como Cine de la Base y la importancia que se le daba en ese momento?

Bueno, te imaginás en las condiciones en que tuvieron que hacerlo son dignos de admiración y respeto, lo que hacemos nosotros es una pavada: vamos, entrevistamos a una persona, le pedimos la música a uno, es una pavada lo que hacemos, incluso podemos ir a todos los lugares. Ellos iban a proyectar a las fábricas, sindicatos, las villas, centros culturales, etc. Pero ya en tiempos de Perón había un sistema represivo tremendo y los cagaban a tiros, no solamente el ejército y la policía, sino también la burocracia sindical, los paramilitares como el Comando de Organización, la triple A, tenían todo en contra.

El PRT siguió algunos años, por lo menos hasta el ´80. ¿Por qué no siguió esta política cultural y audiovisual después de la desaparición de Raymundo y el exilio de los principales referentes? ¿Hubo un intento de coordinarla y de volver a sacarla a flote?

Tengo entendido que no y creo que el proyecto político terminó con la caída de Santucho tal como era en ese entonces el PRT-ERP y en el caso del audiovisual terminó dos años después de la desaparición de Raymundo donde Cine de La Base realiza dos documentales buenísimos de denuncia contra la dictadura, Las tres A son las tres armas y Persistir es vencer, que se distribuyeron en todo el mundo y en 16 idiomas. Lo que yo veo de lo que eran los compañeros es que no hicieron la síntesis tampoco, eso era lo que hubiera estado bueno, toda una síntesis de lo que fue Cine de la Base, cerrarlo como audiovisual y también influir para que la gente que se dedica al documental o al cine político no quedaran huérfanos. Todos empezamos con la cuestión del ejemplo moral de Raymundo junto con Rodolfo Walsh, contar historias en los tiempos difíciles. Pero lo que ya está como legado es suficiente.

El audiovisual sigue hasta el ´79 después se parte el partido y se desintegra, esa es la verdad. Cuando el grupo de Gorriarán va a Nicaragua ya no va como PRT, sí conocidos porque los principales dirigentes “nica” lo conocían de Cuba. Hay algo que me cuenta la compañera de Gorriarán que los nicas mandan el pedido para que el PRT-ERP vaya a Nicaragua a darles una mano y el otro grupo lo cajonea, por eso es que no sale y cuando los nicaraguenses se encuentran con ellos preguntan “qué les pasó”; justamente era porque estaban peleándose y dividiendo el PRT. Esas son cosas que nos contaban los militantes que estuvieron en ese comité ejecutivo de abril del ´77 y después hasta el ´79, que fue una pelea y acusaciones mutuas.

Si es un colectivo, pueden caer, pero los demás siguen militando –de hecho habían caído muchos dirigentes, como Luis Pujals que era uno de los más importantes, ya en el ´71- . El problema es que después en el exilio no siguió así con esa impronta que le puso Santucho, y creo que en el caso del audiovisual, al no tener proyecto político, se diluyó. Los compañeros después siguen y van a filmar a Nicaragua. Forman parte de un colectivo y no tienen ningún problema en trabajar con ese colectivo latinoamericano de cine que hace esa películaVictoria de un pueblo en armas. No fue un problema de los compañeros sino que no había ya un proyecto político.

Volviendo a Gaviotas, ¿hubo alguna especie de discusión estética en el grupo que lo realiza? ¿Alguna discusión sobre a quién entrevistar? Esto en relación a lo que dijo “que la historia la cuenten los militantes”, rescatar el pasado a través del testimonio y a su vez, el manejo de los materiales de archivo.

Fue en base a los testimonios mismos de los militantes y después se contaron en imágenes. El mismo militante que te daba la entrevista te decía “Mirá, tengo el mapa de la JCR, te lo doy pero escanealo y me lo devolvés”. Un sticker de la estrella del ERP también, algunas grabaciones que se habían realizado en el monte tucumano en el año 74, con un grabador de cassette porque en esa época no había nada sofisticado, ni siquiera cinta abierta, nada. Todo lo que se grabó y se pudo conseguir fue por los militantes. La cantidad de cosas que dicen que están en la  Biblioteca del Congreso de la Nación y después ir al lugar y no están. Encontramos gran cantidad de cosas en la Biblioteca Nacional de Chile –mirá que casualidad- después de una dictadura sangrienta de 18 años de Pinochet, en mal estado, copias de copias pero estaban. Acá el tema son los precios también. Fuimos a pedir algunas cosas a Canal 7 el canal del pueblo y nos dijeron que tenían pero si lo queríamos: u$s 1800 el minuto de archivo. El Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba me donó 4 cassettes con todo lo que fue el Cordobazo, el Vivorazo.

En Córdoba la Universidad compró archivos de la televisión.

Bueno, esa gente también nos vendió a precios razonables con la condición de que los nombráramos porque ellos digitalizaron todo el archivo televisivo. Ahí está con ese tema Marta de la Vega que es la que recuerdo que es una persona maravillosa, del archivo de Canal 10 de la Universidad de Córdoba.

¿Ustedes como grupo, con todo ese material, tenían una tesis central o lo fueron armando de acuerdo a los testimonios e imágenes que encontraron?

Queríamos reivindicar. Esa fue la idea central. En ningún momento se nos ocurrió buscarle el lado flaco o contarle las costillas. Santucho está desaparecido, Menna,  Urteaga, toda la dirigencia histórica de ese partido no está. ¿Quién carajo somos nosotros para criticar? Después de estos 30 años se pusieron a criticar todos, por derecha por ideología y por izquierda por cobardía política así que la hipótesis con que trabajaba era: “Vamos a contar lo mejor”. Fue el único partido que tenía una táctica y una estrategia para la toma del poder por la clase obrera. Realmente era clasista.

El único proyecto integral, socialista serio era ese. He visto los libros que han escrito sobre otras organizaciones y de hecho, vos ves que en el ´74 la columna Sabino Navarro, las FAP 17 de Octubre se unen al ERP que es el proyecto que los encausa. Espero no herir susceptibilidades pero esto está escrito, lo digo por el reformismo que veían por ejemplo en Montoneros que era la fuerza mayoritaria pero tenía ese problema del populismo y seguían firmando “Viva Perón” cuando Perón los estaba mandando al muere. Ese es un tema crucial de toda la discusión, al menos es lo que yo veía al entrevistar a un compañero que había estado en Cuba después de la fuga de Trelew.

Santucho les decía que tenían que dar un paso adelante, avanzar, que Perón volvía al país a salvar el capitalismo y no recuerdo si el Negro Quieto o Marcos Osatinsky que le respondía “Perón o Muerte”. No se podía zanjar esa diferencia en ese momento salvo cuando al final, cuando se retoman las conversaciones para la unificación en el ´75, en momentos durísimos para las dos organizaciones, Y firmaban, sí, “Isabel no es Perón”.y el día que cae Santucho, el 19 de Julio del 76 todavía estaban tratando ese tema. Y no se había llevado a cabo la unidad  política e ideológica en la OLA Organización para la Liberación de Argentina.

Y en esto de no tomar distancia crítica respecto al tema sino hacer una reivindicación desde el audiovisual, ¿hubo una selección en orden a poner más Gorriarán y menos Mattini por ejemplo? En Los Perros hay más Mattini y menos Gorriarán. ¿Ahí sí hubo decisiones de ese tipo?

Sí, también podíamos haber hecho la película “Péguele a Mattini” porque la mayoría estaba en desacuerdo con su presencia en esta película. Hay consideraciones políticas e ideológicas pero está el hecho de que Santucho murió en combate y él, que quedó vivo no siguió peleando y esas cosas. No abro juicio de valor. Ojalá se hubieran salvado todos porque podría haberse reconstruido todo el proyecto político. La decisión de incluirlo fue, justamente, porque había muchas críticas. Los presos, mayoritariamente, critican a Mattini porque quedaron acá colgados. El pelado Gorriarán, en Nicaragua, por haber sido del Estado mayor del ERP podría haber dicho “Denme un batallón, una escuadra, un pelotón para dirigir”. Él fue a pelear como un combatiente raso junto a los 7 que lo acompañaron al principio al frente sur en Nicaragua. Como un combatiente más: “Vengo a ponerme  a sus órdenes”, así fue la cosa, confirmado por todos los que quedaron vivos, así que era fundamental hablar del Pelado de esa época.

¿Y en cuanto al público, en quién pensaron cuando hicieron esta película?

Especialmente en la juventud.

Y acá va la pregunta: ¿cuál es el objetivo de esta película?

(Risas) Hay  algunos que dicen: “Para que no te la cuenten, vivila”. Hubo un hombre (no solamente Matarollo o Mattini que fueron muy reticentes a dar testimonio) que había sido el último secretario general del Ingenio San José, en Tucumán al cual le mataron gran parte de la familia, estuvo 13 años en la cárcel, el Ejercito Argentino le puso 5 kilos de trotyl al sindicato y allí pusieron una iglesia y ahora está la Sociedad Rural; así que mirá vos…

Por deformación de estudiante de historia, insisto en que la versión la deben dar las fuentes primarias o sea el que estuvo ahí, en el momento histórico y lo vivió. Entonces, cada vez que podía, insistía e insistía con este compañero para que contara su historia y finalmente la contó y fue genial porque sólo él tenía autoridad moral para contarla ya que ahí con él habían militado Leandro Fote y el Negrito Fernández, baluartes de lo que había sido la dirección del PRT. Quería que él lo contara y le rompí tanto los kinotos hasta que aflojó. Es Rodríguez el que cuenta todo lo de la lucha de los sindicatos en Tucumán.

Los jóvenes que vean la película van a ver que está contada por seres humanos de carne y hueso, hombres de nuestro pueblo, morochos, blancos, amarillos, que en su mayoría eran laburantes concientes y por eso querían cambiar esta sociedad mediocre. Los jóvenes que la vean también tienen que cambiar esta sociedad porque es un gran balde de mierda. Un sistema injusto que produce más injusticia y al que hay que cambiar no porque está de moda criticar sino por que es un sistema injusto. Si no es “socialismo” que le pongan el nombre que quieran, pero así no podemos seguir viviendo. A esa generación está dedicada la película.

¿Le parece difícil que ahora el cine militante haga ficciones recuperando la idea de Raymundo en Los Traidores?

Lo de la ficción es dificilísimo, es muy delicado porque corrés el riesgo de que pueda llegar a ser una porquería, es un riesgo que hay que correr, pero yo no estoy capacitado. Estuve mirando algo y todavía no vi la película Quién mató a Mariano Ferreyra, que ficcionalizaron, vi el avance y me pareció muy bueno, ojalá que sea muy pero muy bueno porque justamente ahí estaría Raymundo. Yo lo veo muy difícil, para mí es muy difícil, quizás mi compañera que puede dirigir actores pueda intervenir en eso, pero yo no tengo la más perra idea lo que es la dirección de actores. Ojalá se pueda hacer porque es algo pendiente, hace poquito nos invitaron a una fábrica recuperada que querían contar historias pero ficcionalizadas y le dije “como ficción va a ser muy difícil si ustedes mismos se animan a representarse, estamos de acuerdo, pero con actores no lo veo no me animo”…

Se hizo Industria argentina ¿la vio?

No la vi.

Hicieron un trabajo de vida en la fábrica, charlaron con la gente, esa película está muy bien hecha. Es la primera que se hace en ficción, después de toda una larga serie de documentales de fábricas recuperadas. Pero también es cierto que la hace un director, no es un grupo de cine con ideas políticas que se anima a la ficción, sino que es un director, con su oficio, que le interesó la temática. Tal vez a los grupos de cine político le falten más integrantes realizadores de profesión.

Puede ser, creo que es muy difícil pegar el salto porque corrés el riesgo de que sea una payasada. Lo que tiene el documental si lo podés trasladar a la ficción es una maravilla, yo vi algunas cosas de los docudrama que me parecieron buenas.

Lo que pasa también es que Raymundo encaró la ficción pensando en llegar más a las masas, en general hay una barrera que no pasa, no deja espacio.

Ese es un tema que habría que pelearlo más desde las asociaciones y desde la cuota de pantalla por el documental y también le pasa al cine de ficción que no tiene lugar donde proyectar sin que los echen la primera semana porque los yanquis tienen el 95 % de las salas, en Argentina pasa esto, en Europa no pasa esto. Hace poquito vinieron acá a hacer un documental desde Alemania y con plata del Estado y además ya tenían fecha tentativa para la programación en la grilla del Canal estatal.

Pero más allá de esa cuestión de pantalla también hay muchos prejuicios en quien va a ver una película y algunos dicen: “No es una película, es un documental” como si fuera otra cosa. Como si no pudiera ser entretenimiento.

Ayer tuve una discusión con una chica en un video: “No, acá sólo vendemos películas”. Fui a ofrecer los documentales también a la calle Junín: “No, sólo películas” y le dije: “Pero los documentales también son películas”, “No. Sólo películas”.

 

Mascaró

¿Mascaró de dónde sale, cómo surge?

Casi natural, lo que estábamos haciendo era contar la historia que tenía y tiene nuestro pueblo, esa era la idea y el homenaje a un militante revolucionario como Haroldo Conti, que la última novela que escribe Mascaró, el cazador americano era justamente contar historias del pueblo, en general y particularmente de los trashumantes, de la vida circense, del circo que pasa por los pueblos y va creando revoluciones pequeñas pero sólidas en las mentes y los corazones de los pobladores, del arte como transformador de la realidad. Al respecto estamos haciendo una película Todos los días del mundo, basada en la vida en el circo. Es más, todavía no terminamos de hacer la película, este proyecto ya tiene como 10 años que me rebotaron dos veces en el Instituto del Cine, parece que los jurados no quieren que hable de gente libre.

¿En qué año surge y quiénes son los que fundan Mascaró? ¿De dónde sale?

Estábamos en la Universidad de las Madres, ahí fue la cosa, estudiando Periodismo de Investigación y en el año 2001 viene el Grupo de Cine Insurgente, Alejandra Guzzo y Fernando Krichmar a dar un taller de televisión. Ellos desmitificaron el hecho de que para hacer cine necesitás primero tener plata y después pensar y hacer la obra. Unos 10 de nosotros nos volvimos locos de contentos, contar en imágenes era lo que necesitábamos, yo tenía una cámara que servía para filmar a mis hijos y sólo la utilizaba para eso. No sabía que se podía digitalizar, ya había otra tecnología que no sabía que existía. Surgieron 3 ó 4 grupos, algunos se separaron. Mónica Simoncini y Omar Neri disuelven su grupo Lenguas en los pelos, Susana Vázquez y Laura Lagar que estaban en Las Pulentas también se disuelven y los que estaban conmigo dejan la Universidad y los 5 armamos el Grupo Mascaró.

Y el Grupo con esa conformación llega hasta la película Un arma cargada de futuro.

Sí, le cambiaron el nombre. Era FATRAC en su origen, exactamente como se llamaba ese frente cultural en 1972 y  “Chauchas y palitos”.era el nombre original de la operación BANADE en 1972 que elegí para contar la historia del Banco Nacional de Desarrollo que ahora le cambiaron el nombre, quizá por requerimientos de la industria que buscan nombres comerciales.

La dinámica interna de los grupos hizo que siguieran todos caminos diferentes ¿Cómo resuelven el tema de lo que ya produjeron y los problemas que había en conjunto cuando uno va para un lado y otro para el otro?

No hablamos de eso, cada cual es responsable ante la vida de lo que hace. Nosotros después hicimos Buscamos vida, sobre los crímenes del Ejercito Argentino en Campo de Mayo porque allí siguen estando Santucho, Menna, Urteaga, la dirección histórica del PRT, más aproximadamente 5.000 militantes que caen prisioneros y los llevan a Campo de Mayo donde había 4 campos de concentración, incluida la maternidad donde nació un hijo de Santucho, un hijo de Menna también. Ahora terminamos un capítulo que estaba pendiente sobre Trelew que se llama En Rawson y en Trelew, agosto siempre es memoria, estamos terminando La ternura de los pueblos y también nos queda pendiente un proyecto sobre la Juventud Guevarista, era la juventud del PRT y a partir de fines del ´75 se le llamó Juventud Guevarista y otros proyectos que no los cuento porque hay muchos ladris dando vuelta en el cine documental.

Y eso también son esos materiales…

Claro, exactamente.

¿Cuántos son hoy en el grupo Mascaró?

Hoy están incorporados los trabajadores de los años ´70, que es un grupo heterogéneo. Gente que viene de experiencia partidaria sindical otros que vienen de ningún partido pero eran todos militantes clasistas que estaban trabajando en las fábricas sindicalmente luchando por la clase obrera y son los que están llevando a las empresas y a sus gerentes a juicio. Pudimos enjuiciar a algunos militares pero hay gente de las empresas que son los que planificaron este genocidio que nunca pisaron un juzgado, a la señora Ernestina Herrera de Noble la metieron en cana en el 2002 pero después la sacaron y ya nunca más, no sé si algún día va a ir en cana, ni Magneto, ni Blaquier. Hace una semana a algunos tipos de la empresa Ford los citó una jueza…esperemos que el poder económico pague sus crímenes.

¿O sea que el grupo Mascaró dejó de hacer específicamente cine o también discuten sobre la realización audiovisual?

No dejó de hacer cine, se enriqueció con la incorporación de delegados de los años 70 en el sentido que son todos militantes probados en la lucha de los años ´60 y ´70 y algunos que estuvieron en el exilio también están dentro de la película que estamos empezando que trata la historia de 15 militantes que salen de acá exiliados como pueden, se van a Italia donde se organiza la escuela de formación política, se van a formar ahí para volver al país a seguir peleando. Esto ocurre en el ´77 cuando salen de acá y hay una linda historia que cuentan ahí porque son como anecdotarios. Massera va a hacer unas compras de buques de guerra y todas esas porquerías que hacen los militares de comprar armas. Los empleados azuzados por estos compañeros, les contaron quién era Massera y los trabajadores italianos paralizaron toda la fábrica. Te imaginás para esas fábricas, para volver a funcionar tardan varios días. Los dueños de la fábrica metieron a Massera en un auto y se lo llevaron a un hotel unos cuantos días hasta que se vino para acá.

¿Cómo se llama esa, ya tiene nombre?

Sí, La ternura de los pueblos , un concepto de Che Guevara sobre la solidaridad. Para honrar a los italianos que se jugaron en tiempos difíciles y salvaron muchas vidas. Porque la gente que protege a los compañeros, es gente que había peleado contra el nazismo, son todos partisanos italianos, habían peleado contra Mussolini, contra Hitler y contra todos estos hijos de puta fascistas. Cuando estos compañeros llegan exiliados allá, Italia era un quilombo y no querían problemas, allá estaba la línea del Partido comunista Argentino que decían que los militantes del PRT eran terroristas, eso era entre el PC argentino y el PC italiano. Finalmente los que deciden protegerlos son los guerrilleros partisanos italianos de la ANPI Asociación Nacional de Partisanos Italianos y son los que se hacen cargo de los compañeros porque claro, los querían mandar de vuelta para acá y te imaginás qué iba a hacer Videla con estos compañeros.

Mascaró se sigue considerando un grupo de cine.

Sí, somos un grupo de cine.

¿Están vinculados a alguna organización o partido político?

No, ojalá hubiera un partido político. Nuestra militancia es nuestra camarita filmadora. A veces digo que no quiero votar porque voy a votar a quien me va a cagar mañana o ya me está cagando, no votamos, con tristeza de no tener un proyecto político ideológico que te represente en la actualidad. Alguna vez vamos a propagandizar la revolución como quería Raymundo.

En cuanto al nombre Mascaró Cine Americano, ¿eso lo comparten?

Nosotros siempre funcionamos con el nombre Mascaró Cine Americano porque es lo que nos identifica, además tiene ese contenido político, ideológico y filosófico de contar historias, los que renunciaron a la línea histórica y ahora por oportunismo le ponen Mascaró es un problema de ellos, nosotros vamos a seguir con esa línea.

En cuanto a lo que ya hicieron en conjunto ¿Cómo queda eso? No es que ahora hay una cuestión de que por ejemplo, esto es nuestro, esto no.

No, al contrario, si yo me pongo en eso, medio loquito de decir este es mi proyecto ni me lo toquen ni lo nombren, no es así.

Con las mismas entrevistas que hicieron digamos que los dos podrían hacer cosas distintas también.

Sí, sí, depende del compromiso ideológico. Hablar del pasado como rescate de la memoria, pero tocar los temas de la actualidad, la conciencia crítica exige compromiso con el presente. Nosotros hablamos de los crímenes que se perpetraron contra nuestro pueblo, pero también decimos que eso sigue ocurriendo mientras no se juzgue a los planificadores y beneficiarios de plan genocida como lo es el poder económico.

¿Tienen algún trabajo o algún tipo de manifiesto escrito sobre el grupo?

No, nuestro manifiesto son los temas y las historias que contamos, salimos a proyectar y hacemos la película con el mismo criterio que consideramos que tenemos que contar esa historia, ella tiene fuerza propia, puede salir bien o mal. Una vuelta nos afanaron todos los archivos y  la computadora con la que editábamos y con todo el proyecto entero porque fue el tema de la película sobre Campo de Mayo y se llevaron todo. Ahí dijimos, quiere decir que vale la pena hacer la película.

Eso fue directamente sacarle el material.

Sí, la gente de la Secretaría de DD HH lo sabe, tienen todos los datos, no puede ser que sólo se lleven archivos del PRT y de Campo de Mayo, es una casualidad, tenés cámaras de 5.000 dólares y no te la llevás, te llevás solamente eso.

Eso es interesante porque cuando se habla que los grupos de cine de los 70 trabajaban dentro de cierto peligro y que ahora eso no existe, tampoco sería tan fácil todo, algún riesgo siempre hay, a alguien siempre se está molestando.

Sí, a uno de los compañeros le entraron en la casa, le afanaron la computadora, le sacaron todo.

¿Un robo particular?

No, era todo lo que habían investigado sobre el batallón 601 de Campo de Mayo, quiénes eran los militares que estaban en los directorios de las empresas haciendo la inteligencia para después secuestrar a los compañeros, a ese compañero le afanaron todo. En la Secretaría de Derechos Humanos ahí tienen todo. Después nos mandaron un provocador a la Plaza de Mayo cuando estábamos con el juicio de Trelew, también puede ser por rebote. Le estábamos haciendo la entrevista a Alicia, la compañera de Rubén Pedro Bonet, se arma gran trifulca y vamos todos en cana: mi compañero, el facho y yo, nos hicieron una causa por agresión. La cosa es que quedamos con una causa por agresión por un cerdo que vino a decir “ustedes lo único que hacen es repetir el relato de los Derechos Humanos, hay que escuchar a Videla, Mariano Grondona, a esa gente que es gente no como ustedes que son una porquería bla,bla,bla”. Le digo “andate porque te va a ir mal”, el tipito es un cerdo porque después supimos qué nos hizo una causa por agresión, supimos que era un ingeniero químico que tiene el apellido de un famoso bloguero anti K que abre muchos blogs y llama a cacerolazos contra el gobierno, no sé si será casualidad pero es el mismo apellido.

Este señor estaba ahí, sacó una filmadora y nos filmó cuando la policía nos detuvo, las personas que estaban ahí que podían salir de testigo, las amenazó adelante de la policía. Tuvimos la suerte de que pudimos descargar la grabación donde estaba él y todo lo que habíamos hablado con el cerdo y por suerte se lo llevó una compañera muy lejos. Cuando caemos en la comisaría el tipo decía que quería las copias y seguía insistiendo con eso. La policía lo trató  muy bien, charlaba en las oficinas con los canas, se reían, a nosotros nos tuvieron toda la noche en la comisaría. Todo eso pasó durante ese tiempo y en ese momento yo tomé la decisión política de no decir nada, porque ya había pasado en una oportunidad donde había amenazas que iban a meter bombas en las proyecciones. Yo decidí que no íbamos a denunciar porque te imaginás, enseguida se arma un tremendo alboroto y que la gente no vaya a ver la película…

Igual también podría ser una buena publicidad, le ponen en el cartel La película amenazada de bomba

Claro (risas). Es más yo creo que si lo quieren hacer lo hacen y no te avisan.

¿Cuántos años tenía cuando estabas en la Universidad de las Madres cuando hizo este taller de televisión?

40 años.

¿El material de Cine de la Base cuándo lo vio por primera vez?

Había copias retruchas de Blackman que históricamente vendían esa clase de películas, horribles las copias. Ahora, en confianza, nosotros veíamos los materiales que se hicieron sobre Trelew y no hay nada que supere Ni olvido ni perdón, más en ese tiempo que era al calor de los acontecimientos, en plena dictadura,  con la urgencia de cosas.

Recién hablaba de Alicia Bornet, ella fue la que le entregó el material a Raymundo, la conferencia de prensa en esa película. ¿Ustedes hicieron también un trabajo de rescate del material para esta última película?

Sí, lo que pudimos conseguir es que, Abelardo Kuschnir que era el sonidista de Pino, él tenía una grabación donde lo habían grabado a los tres sobrevivientes de Trelew para una película que iba a hacer Pino Solanas y no se utilizó nunca. Estábamos en un homenaje en la casa donde nació Raimundo, apareció Kuschnir y se lo dio a Alicia y yo lo subí a internet porque es la mejor manera que no se pierda el archivo histórico y que todo el mundo lo escuche, ahí hicimos copia para todos los compañeros y también lo mandamos a Trelew para el juicio que se estaba desarrollando en ese momento. El material sirvió como prueba para juzgar a los asesinos de Trelew. Para quien lo quiera bajar está en nuestro blog es de muy buena calidad, buenísima calidad y se escucha perfecto.

DOCA

Yo soy socio de DOCA desde su fundación. Resulta que había un grupo de chicos ricos que tienen tristeza. Tuvieron la maravillosa idea, para blanquearse, de abrir una convocatoria. El que nos aviva fue Fernando Krichmar de Cine Insurgente que está siempre al tanto de como se mueven esos transeros de siempre y fuimos todos. Cuando nos dimos cuenta que era una joda para seguir en la transa nos indignamos porque eran una cosas de locos, macartismo puro tales como “los troscos no”, “estos no”, “los otros no”, “hay que gestionar”. “no queremos piqueteros”

Nos dimos cuenta que lo había armado Jorge Álvarez, un delincuente que fue presidente del Instituto de Cine INCAA, para no solucionar el tema de los documentales que venía de años de lucha. Es famoso por los “3º J”, Artículo tercero, Inciso Jota, con el cual les ha dado millones de pesos a todos sus amigos para películas que nunca se hicieron y eso todavía está latente judicialmente. Muchísima gente recibía plata de los “3º J” y el señor no quería siquiera mostrar el listado. Te encontrabas con gente que todos sabemos que no necesita plata, Pino Solanas recibió fortunas, pensé que le alcanzaba con lo que recibió de Francia, de Canadá. No. Incluso la actual presidenta del Instituto de Cine recibió $300.000 hace 10 años. Jorge Álvarez decía: “Yo soy bailarín de flamenco, a mi no me interesa el documental. Aquí me puso Néstor Kirchner y no me interesa lo que ustedes digan” Así se comió un par de escraches multitudinarios frente al INCAA. Finalmente lo sacaron porque el tipo era impresentable.

¿Cómo analizás la actualidad de DOCA?

DOCA, como asociación, tiene los mismos problemas que tienen todos los documentalistas de cine independiente. Algunos de sus integrantes ya lo pudieron solucionar -les dieron plata para sus películas- pero a la gran mayoría no. A nivel nacional siguen filmando las mismas personas en la ficción como en el documental. Hay películas que ni se presentan al aire en los canales donde deberían ser emitidas por ley, por ejemplo, películas que se hicieron en 2007 todavía no aparecieron, cuando vos tenés la exigencia de 18 meses para entregarlas y después dos años y medio que te las tiene congeladas el Instituto de cine, esa es la realidad, te compran los derechos de antena y no te la pasan por los canales para los que están prefijados INCAA TV, CANAL 7, ENCUENTRO, etc. Entonces ya no sos dueño de la película y tenés que esperar 2 ó 3 años. Si te la pasan por los canales, con suerte, y si no…aguante, y a pedir permiso en sindicatos, universidades, para mostrar tu trabajo, eso no debe ser así. Entonces para los que nunca nos dieron nada es más grave porque no podemos producir en condiciones dignas, pero los que ya tienen su película terminada y no la emiten es el mismo problema. Tienen hecha la película pero no la ve nadie.

El reclamo de DOCA es ese. Salir a luchar para hacer proyecciones colectivas. Si ya hiciste una película con la Ley del Documental Digital tenés que ir a tratar individualmente para poder darla en el Gaumont, pero los estrenos colectivos están frenados, es cosa de volver a salir a pelear, la cuota en pantalla que no se cumple. Creo que los estrenos colectivos son fundamentales para que se vean todos los trabajos, sino quedan en manos del Estado que te regala plata, compra el derecho de antena a los que reciben la plata y te digo que son siempre los mismos. Nosotros nunca recibimos un mango del Instituto del Cine, no es que nos guste ser pobres pero nos rebotan los proyectos, se ve que tienen proyectos más interesantes. Nosotros vamos donde las podemos pasar, en las universidades, en los colegios secundarios, en los sindicatos. Hasta la Juventud Sindical nos pidió, después se arrepintieron porque políticamente no les convenía por la historia nefasta que traen de lastre de los 70. Nosotros vamos a todos lados.

 

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