«Esta es una superproducción payasa». Entrevista a Lucas Martelli

“Soy cirquero, tengo 17 años de estar dentro del mundo del circo, vivo de eso y si uno se tiene que identificar con lo que se gana el pan yo creo que soy cirquero. Me gusta el cine, fue mi primera pasión, la mantuve durante muchos años trabajando en el documental con el grupo Boedo Films,  pero lo que me mantenía en el día a día era el circo y fuera del grupo de amigos que tengo en Boedo y algunos más, mis amigos son cirqueros. Y hago cosas raras”, son las palabras introductoras de Lucas Martelli, director de “Sólo para payasos”, en esta conversación sobre su película.

Vos estuviste en Boedo Films haciendo documentales,  luego te dedicaste a la acrobacia. ¿Y ahora a qué se debe este regreso al documental?

Bueno,  se debe a un par de cosas, una de ellas es la edad, ya me duele la quinta lumbar, tuve un inconveniente con un tobillo también,  en algún momento hay que dejar la acrobacia, pero siempre tuve una relación cercana con el documental y con Boedo Films.

¿Qué similitudes tiene un acróbata y un director de cine?

Muchas veces te tenés que tirar al vacío, para llegar a lograr ese producto final tenés que correr riesgos, esa es una de las cosas, la otra es que tenés que producirla desde cero. Para poder hacer una película en las condiciones que estamos nosotros tenés que hacer un montón de cosas. Igual sería injusto decir que esto es sólo mi producción porque en realidad tuve el apoyo no solamente de los amigos documentalistas sino de todos los payasos amigos y amigos de amigos y amigos de amigos de amigos hasta llegar a algunos payasos que ni siquiera conozco, que colaboraron para producir este documental salvaje.

Se trata de una “comedia documental”, como la definieron por ahí…

Me encantó, cuando leí en una crítica que le habían puesto comedia documental dije sí, totalmente, es un nuevo género.

En esta recopilación que hiciste de payasos alrededor del mundo hubo una convocatoria de “Hágalo usted mismo”, que consistía en mandar testimonio desde donde esté cada payaso.

Síi, hicimos una convocatoria a través de la Convención Argentina de Circo y se fueron sumando después los payasos y algunos sitios de internet que se especializan en el tema lo publicaron, y era como un concurso “Hágalo usted mismo, si este gil no me graba lo hago yo”, y la idea era como que vos me mandabas tu toma de tu payaso en viaje al encuentro ancestral, que es como un eje narrativo dentro del documental para darle una estructura a tanta improvisación y tanta locura, y realmente recibí cosas de lugares sorprendentes. A algunos payasos los conocía, viajan mucho los payasos, otros no. Hay un payaso que ni siquiera conozco que me envió una toma desde Nepal y la toma es maravillosa: el tipo está señalando un mapa y se acerca a la gente del lugar, hay una anciana que parece directamente sacada del National Geographic mirándolo y dice: “Para allá, para allá” y sale y está en monociclo, y empieza a dar vueltas en una rotonda con un buda y las banderitas budistas de colores colgadas. Y este tipo, porque sí, solo, le dio la cámara a alguien se grabó y me la mandó. De ese tipo de tomas y de esos detalles hay muchos en la película.

Créditos compartidos, no?

Totalmente, esta es una superproducción payasa, está hecha por payasos, para payasos y el tema, obviamente, son los payasos.

Nosotros que no somos payasos ¿podemos ir a verla?

Buscá adentro tuyo y seguramente hay un payaso, todos tenemos un payaso que está pugnando por salir, creo que ese es nuestro público ampliado, porque hay payasos profesionales, que viven de ser payasos, que tienen su vestuario, que tienen sus espectáculos, pero hay payasos en todos nosotros. Tarde o temprano nos descubrimos en una situación absurda o ridícula y decimos “cómo hice esto, por qué estoy acá, en qué momento dije lo que dije!”. Bueno, esas cosas nos pasan a todos, hay un payaso que está ahí esperando.

¿Cuál es la función del payaso dentro de la sociedad?

Para mí el reír es lo que siempre se asocia con un payaso, pero para que haya una risa tiene que haber un quiebre en una estructura determinada, lo que te hace reír cuando vos ves una rutina es algo en lo cual vos te reconocés, y en ese reconocerte de pronto descubrís una faceta oculta. Hay un quiebre que es el quiebre por el absurdo. Esa ruptura no siempre es risa, a veces es un cuestionamiento, puede llegar a ser algo que te haga pensar, una emoción fuerte. Hay muchos payasos hoy en día que no buscan la risa, hay payasos que tienen implicancias políticas y su trabajo es mas contestatario y libertario. En general  los payasos son personas que viven por fuera de cánones normales de lo cotidiano, son tipos que buscan hacer algo por fuera de las estructuras normales y muchas veces las desafían buscando la confrontación.

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