“La plata es fugaz, los sueños permanecen”. Entrevista a Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, directores de “7 cajas”

“7 cajas” es una película bisagra dentro del cine paraguayo. Solamente en Asunción la vieron 350 mil personas. Es la película más vista en toda la historia de su país. Hasta ahora, el record lo tenía Titanic (de James Cameron) con 140 mil espectadores. Es también la primera película hablada en español, guaraní y “yopará”, un argot local. Gracias a la repercusión que tuvo se están creando escuelas de formación cinematográfica y también se fundó la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Paraguay (al no existir antes la Academia, la película no pudo ser presentada para competir por los Premios Óscar). En la historia del cine en Paraguay, sólo se habían filmado 25 películas y hoy hay 8 en rodaje o post-producción.

Entrevistamos a Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, sus directores.

¿Cómo fue el recorrido de la película desde su estreno?

Tana: 7 cajas se estrenó en agosto del 2012. Es una película pensada para Paraguay, hecha para la gente de Paraguay. Luego ganamos el Premio “Cine en Construcción” en el Festival de San Sebastián y eso nos abrió una ventana que ni soñábamos. Ganar ese premio nos sirvió para terminar la película, hacer el corte final  y también nos permitió codearnos con todo el circuito internacional. El estreno mundial fue en Toronto,  hasta el día de hoy recorrimos más de 140 festivales y ganamos casi 40 premios, la mayoría “Premios del público”, y eso es algo que nos alegra mucho. Estuvo nominada a los Premios Goya, y eso que parecía tan paraguayo, tan para nosotros mismos, se volvió una herramienta para mostrar nuestro país al mundo y también una historia universal.

Es un thriller de suspenso que cumple con todos los requisitos del género, pero también describe un retrato social que es casi un estudio sociológico del lugar y de sus habitantes. ¿Cómo llegaron a lograrlo?

Juan Carlos: Mi papá tuvo salas de cine y yo soñaba con hacer películas de género que enganchen al público, y que sea también un cine popular. Para nosotros fue muy importante la observación. Estuvimos 4 años recorriendo el Mercado 4, sus movimientos, sus personajes. Los dos personajes protagónicos están basados en personas reales del mercado. Fuimos pensando entonces que la película tenía que tener los ingredientes del cine de Hollywood, que es el cine con el que crecimos toda nuestra vida, pero con nuestra propia visión, que refleje nuestra forma de ser y esa mezcla nos resultaba muy interesante. Porque en Hollywood vos tenés tremendas persecuciones de autos, y acá las hicimos con las carretillas del mercado.

Tana: O sea, usamos lo que teníamos a mano y era característico del lugar.  También es un homenaje a todo ese cine que nosotros conocimos con Juanca, como Ben Hur, Terminator o Fargo.

¿Cómo fue la filmación?

Juan Carlos: Para nosotros la filmación fue una experiencia muy complicada, pero también un desafío porque al no haber industria de cine en Paraguay, ni los medios para hacerla, no existía la Academia de Cine, no teníamos fondos ni facilidades de ningún tipo, tuvimos que filmar hasta con cámaras de fotos.

Tana: Por otro lado buscamos siempre ese mundo que tiene que ver con la esencia del paraguayo, con su forma de ser y 7 cajas tiene esas dos lecturas, un poco de entretenimiento en formato de thriller para que sea más llevadero ver la película y también ese suspenso que es más una crítica de cómo somos los paraguayos hablando por ejemplo, la problemática del dinero que necesita alguien en el día a día para sobrevivir.

El dinero es uno de los motores del guión pero luego se resignifica su valor hasta darle importancia cero.

Es así, todo gira en torno a lo que uno necesita, uno necesita plata para comprarse una cámara, otro para comprar remedios para su hijo, otra porque está a punto de parir, y así todos. Hay una escena donde la amiga le deja la plata a la embarazada y a ella se cae de la mano. La plata es fugaz, en cambio los sueños permanecen. Incluso el malo en la película tiene un fin bueno que es comprarle remedios a su hijo. También lo que tiene 7 cajas es que los malos no son tan malos. Los malos son torpes y así como los malos en las películas americanas son muy prototípicos y tienen elementos oscuros, acá el malo es un carnicero o puede ser el hijo del vecino.

Apelaron a personajes reales en situaciones límites pero con una carga irónica y un humor muy especial…

Tana: 7 Cajas tiene humor negro, con muchos grises pero que no llevan a la tibieza, son personajes humanos, por un lado sinvergüenzas pero en el fondo buena gente, no todo es blanco y negro. En eso el film se vuelve universal y es aceptado en distintas partes del mundo.  Fue impresionante la experiencia de llevar l a película a Japón, India, Canadá, y ver que la gente se emocionaba en los mismos lugares, se reía en los mismos lugares, aplaudía al final, la reacción era muy parecida. Nos generaba esa curiosidad de saber ¿cuál era el secreto? y creemos que son esos personajes, con los cuales se identifican todos.

¿Cómo resolvieron las persecuciones y las partes de acción?

Juan Carlos: Hicimos muchísimas pruebas. Nuestro director de fotografía estudió, probó mucho y creó un grip especial para carretillas, algo muy raro, que no existe. Lo importante era ser creativo con lo que teníamos, probar hasta encontrar el lenguaje. Las persecuciones fueron totalmente dibujadas y ensayadas, la única manera de trabajar en un lugar tan complejo.

La película transcurre, en su totalidad, dentro del Mercado 4 de Asunción. ¿Cómo es ese lugar?

Tana: El Mercado 4 es un espacio de 8 manzanas donde hay de todo, es un lugar donde se concentra todo lo que te imaginás que pueda existir, ahí se puede comprar desde comida hasta un auto y tiene una vida de día y otra muy diferente de noche. Allí conviven coreanos, chinos, árabes, judíos y paraguayos en una mezcla multicultural. Por eso a Juanca lo maravilló como escenario para hacer una película. No es exactamente un lugar violento como plantea el guión, si es un poco denso de noche pero no tanto como lo mostramos, porque sencillamente lo que hicimos fue usar el escenario para contar una historia de ficción y partimos del carretillero que es Víctor, un chico de 18 años, que es un personaje muy emblemático dentro del mercado porque es el que ayuda a llevar la mercadería de la gente que va a comprar.

¿Proyectaron la película en el Mercado?

Tana: SÍ, la proyectamos en diciembre de 2012, hicimos tres funciones pero la misma gente también fue luego a verla al cine. Además de ellos surgió la idea de hacer una escultura de un carretillero en el medio del Mercado 4 porque quieren inmortalizar y revalorizar su figura.

¿En la película pareciera que todo el tiempo se está rozando lo ilegal

Tana: Eso es muy lationamericano, los mismos trabajadores del mercado 4 sintieron tan de ellos la película que durante los 7 meses que estuvo en cartelera había carteles que decían “Acá no se vende 7 cajas”. Hasta eso respetaron.

Es muy importante como definen el rol de la mujer. ¿Sienten que aporta a la valorización de la mujer en la sociedad paraguaya?

Tana: Sí, eso ya estaba así desde el guión, y también en las personas reales en las que se basaron los personajes centrales. La joven en que se basa el personaje de Liz fue mamá muy joven y era la que comandaba la pareja, la que sacaba todo adelante. La actriz pudo llevar muy bien estas características a la escena, la fuerza, la mirada positiva, creo que tiene mucho que ver con lo que es hoy la mujer paraguaya.

¿Cómo fue el casting?

Tana: Hicimos casting en el mercado, convocamos a trabajadores del lugar que tenían ganas de actuar pero me di cuenta que realmente los actores tenían que tener una experiencia porque a los personajes hay que sostenerlos así que recurrimos a actores vocacionales y también profesionales.

Ustedes hicieron cameos también…

Tana: Así es, nosotros somos muy hitchkonianos, yo hice de una doctora y Juanca hace de un policía, pequeños guiños, también sale el director de fotografía, el sonidista y varios de los que formamos parte del equipo.  Es como un homenaje a los que están detrás de cámara

¿Cómo funcionó la co-direccción?

Tana: Nosotros trabajamos juntos hace mucho tiempo en series, cortos, publicidad, y lo que hacemos es complementarnos. Hacemos que entre nosotros no haya nada de egos. A veces él me convence a mí, a veces yo lo convenzo a él. Yo vengo de la dirección de actores y Juanca de la puesta de imagen. Juntos nos nutrimos y estamos más seguros.

Deben tener varias anécdotas del rodaje. ¿Pueden contar algunas?

Juan Carlos: Cuando estábamos grabando la escena más complicada, en horas de la madrugada, un camión enorme se interpuso en la escena para bajar mercadería. Para agilizar los tiempos, todos comenzamos a ayudar a bajar los productos, incluso los policías que cortaban el tránsito para que pudiéramos filmar. La mercadería que la policía manipulaba, como la mayoría en el Mercado 4, era de contrabando. Por otra parte la escena final, que es en cámara lenta, no fue resultado de un efecto en postproducción sino actuada en cámara lenta, para ahorrar costos, lo hicieron directamente los actores.

Tana: Filmamos todo en el mismo mercado y esa fue la mayor riqueza. Como éramos un batallón cuando empezábamos a grabar se gritaba “acción”, entonces ahí todo el mundo miraba a cámara, y se arruinaban las tomas. Tuvimos que no decir más “acción” y armar todo un sistema con radios para que la gente no se entere que estábamos filmando.

Juan: Hay otra anécdota que contamos siempre, que es de cuando yo escribí el guión. Yo no escribía en computadora, yo escribía en fichas, y un día guardé todo en el auto y no tenía copia. Entonces me llaman de la productora y me avisan que me habían robado el auto, se robaron la única copia del guión, y yo estaba desesperado. Fui a hacer la denuncia y en la declaración insistía que lo más importante era el guión. Entonces esa información llegó a la cárcel y me empezaron a llamar de ahí los presos diciendo que tenían mi guión, y que les cargue crédito de teléfono. Yo les pedía que me lo lean, como forma de saber si era cierto y ahí me cortaban. Estuvieron así varios días, hasta que me di cuenta de que no lo tenían y empecé a escribir de vuelta. Pero bueno, eso ya es otra película.

¿Tienen algún proyecto futuro?

Juan: Sí, estamos trabajando en una película que tiene que ver con la plata escondida durante la guerra grande (Guerra del Paraguay). Porque había familias ricas que no podían depositar su dinero durante la guerra, entonces lo enterraban, y hasta hoy existe en Paraguay gente que busca esos tesoros. La próxima película es sobre esta historia.

 

 

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