Maruvi Leonett Villaquiran, directora del Festival de Cine de Margarita, Venezuela.

“Este festival nace, como parte  de la revolución bolivariana encabezada  por Hugo Chávez”

¿Cómo surge el Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño de Margarita?

Maruvi Leonett Villaquiran: El festival de cine latinoamericano y caribeño de Margarita surge en el año 2008, como una necesidad de tener un festival de cine desde una plataforma del Estado. Amazonia Films, la distribuidora de cine nacional, es la encargada de su organización. En Venezuela no existía un festival Latinoamericano, así que este festival nace, como parte  de la revolución bolivariana encabezada  por Hugo Chávez. Recuerda que  nuestro comandante eterno fue motor de la integración latinoamericana y defensor acérrimo de la Patria Grande. De modo que sin duda este festival es propicio  para el encuentro e intercambio de ideas entre cineastas y realizadores latinoamericanos.

Acaba de finalizar su séptima edición, ¿cuál es su evaluación del Festival de este año?

Este año fue un año especial o particular. Por un lado, Amazonia Films pasa al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. Y por otro, cuando tomamos el festival estaba prácticamente caído, de modo que en una semana volvimos a abrir la convocatoria con todas las categorías abiertas,  cambiamos de imagen y asumimos la tarea desde el Ministerio de no dejar naufragar el festival.

La séptima edición se caracterizó por una excelente selección tanto documental como de ficción.  Contamos con películas como la ganadora de la categoría Opera prima de ficción latinoamericana, Las niñas Quispe de Sebastián Sepúlveda,  estrenada en el festival de Venecia o La utilidad de un revistero de Adriano Salgado, ganadora del mejor largometraje nacional en el Festival de Mar de Plata. En el género documental latinoamericano, contamos con una destacada muestra, la película ganadora colombiana Infierno o Paraíso de Germán Pifano, o La muerte de Jaime Roldos, documental ecuatoriano,  Manos Unidas de Roly Santos que es  un documental extraordinario, interesante en el planteamiento. En fin, una selección de altura.

Por otro lado, asumimos la tarea de llevar a los 11 municipios existentes en el Estado Nueva Esparta, muestras de cine itinerante fuera de la competencia oficial. Nos organizamos con la red popular de creadores audiovisuales del Estado Nueva Esparta, con los colectivos (tan satanizados por la derecha nacional), con las comunidades organizadas y organismo del gobierno revolucionario, como la gobernación, la zona educativa y el Ministerio de Transporte Terrestre, que permitieron que pudiéramos llevar cine, buen cine por toda la isla.

El país invitado fue Uruguay, quisiéramos saber el porqué de esa elección.

El festival ha venido año tras año invitando a un país diferente de América Latina. Uruguay tiene una cinematografía emergente muy interesante que tuvimos la oportunidad de apreciar gracias al apoyo del ICAU.  Por otro lado, nuestra intensión permanente es la de reforzar la relación con países del Mercosur, ahora que Venezuela se encuentra dentro de los países que lo integran.

También fueron seleccionadas gran cantidad de películas venezolanas, ¿cuál es la actualidad del cine de su país?

El festival tiene varias secciones dedicadas exclusivamente a la cinematografía venezolana. El cine venezolano, luego de la promulgación de la Ley de Cinematografía Nacional del año 2005, por  otro lado, la creación de la Fundación  Villa del Cine, que es la gran casa productora nacional, ha incrementado sustancialmente la producción del cine nacional. El público comienza a volcarse sobre las pantallas para ver el cine venezolano, hay incentivo para la formación cinematográfica, para los festivales, de hecho tenemos 50 festivales y muestras de cine en el país, eso es algo inédito en nuestra historia. Creo firmemente que el cine nacional vive un momento dorado.

Una sección está dedicada al cine comunitario, ¿qué alcance tiene su producción y cuáles son las temáticas preponderantes?

El festival tiene como una suerte de otro festival que es el  concurso de cine y video comunitario. Se abre la convocatoria, se hace una primera selección y se organizan los programas que van a las salas comunitarias de la Fundación Cinemateca Nacional de Venezuela en donde el público vota y las 10 películas más votadas van al festival, junto a sus realizadores.

En relación a las temáticas son bastantes variadas, porque además tenemos ambos géneros, documental y ficción, lo que sí creo que es preponderante es la presencia de la Revolución Bolivariana y de Chávez claro,  presente siempre entre nosotras y nosotros.

También fueron variados los espacios de exhibición de las películas, ¿qué pantallas tiene el cine latinoamericano y caribeño en Venezuela? ¿Y el cine venezolano?

Lastimosamente, las pantallas para el cine latinoamericano son muy reducidas, Venezuela es un país dominado prácticamente por dos grandes cadenas de salas de cine que monopolizan la exhibición. En Caracas, la situación es un poco mejor que en el resto del país. Por un lado, existe la sala de la Cinemateca Nacional, por otro lado,  recientemente se han rescatado salas de cine por parte de la alcaldía bolivariana del municipio Libertador, ha sido una tarea del alcalde Jorge Rodríguez para Caracas. Pero más allá de eso, la situación es muy grave para el cine latinoamericano. No nos vemos a nosotros mismos.

En relación al cine venezolano es distinto pues por ley hay una cuota de pantalla en las salas comerciales. Podemos decir,  que estamos viviendo la edad de oro del cine nacional después de la promulgación de la ley de cine del año 2005.

 

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