Un quiebre en la historia del cine paraguayo. Sobre “7 cajas”, de Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori.

Por Mercedes López San Miguel


La historia de la película paraguaya Siete cajas transcurre en 2005:  gobernaba el presidente Nicanor Duarte Frutos y aún faltaban tres años para que fuera electo el llamado “obispo de los pobres”, Fernando Lugo, quien rompería con la hegemonía del partido colorado y mejoraría la situación de los más necesitados. Lo subrayo porque el film de suspenso con condimentos de la novela picaresca narra las vicisitudes de los personajes que trabajan en el Mercado 4 de Asunción, que no pueden comprar un remedio que necesitan con urgencia, o no tienen un celular porque les resulta demasiado caro –un objeto de consumo que para esa fecha se había vuelto más masivo–.

Víctor, el protagonista, fantasea con aparecer en la televisión, algo que lo abstrae de su trabajo de carretillero mal pago. Los cien dólares que le prometen por llevar las siete cajas– sin que él pregunte qué contienen– le permite soñar con tener un celular que filma, una manera de acceder a ese mundo audiovisual. Es ese el tema que motoriza el relato, contado con una estética de video clip y el uso de la cámara dinámica. Lo que hace más vívida y verosímil la trama es el hecho de que la película se filmara en el mercado en el tiempo en el que el éste desarrolla su cotidianeidad, es decir, como funciona verdaderamente.

Hay situaciones que son llevadas al absurdo y provocan risa, ya sea por la torpeza de los perseguidores, el amateurismo de los delincuentes y la amoralidad de la policía. “Tengo un fiambre y un detenido, ¿cómo no podés mandarme un móvil?” dice un policía a una operadora que no tiene patrulleros para mandarle. Y terminan yendo en el mismo vehículos los detenidos y el cadáver. La forma en que hablan los personajes es una mezcla de palabras del guaraní con el español, “el yopará”, que da cuenta del folklore paraguayo. Así lo señala a radio AM 750 Manu Portillo, el actor que interpreta un policía. “La película cuenta con elementos como el lenguaje cotidiano, muestra al paraguayo como es y evidencia los problemas socio culturales”.

En el Mercado 4 pareciera que todos están en el mismo nivel de supervivencia. Y de eso se trata en el fondo,  de una carrera por sobrevivir. Lo que sucede en la ficción se emparenta con la realidad del cine en Paraguay: hasta ahora se filmaron 25 films, incluyendo Siete cajas. Portillo ensaya una respuesta. “Durante los treinticinco años de dictadura de Stroessner, acceder al arte era un lujo. Llevamos veinticinco de democracia, pero aún no tenemos ley de cine, ni sindicato de actores”.  Siete cajas, una película taquillera, parece representar un quiebre en la historia del cine paraguayo.

 

Título: 7 cajas, ficción, Paraguay, 2012

Dirección: Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori


 

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