A Mar del Plata en alpargatas
Por Cynthia Sabat [ enero 2010 ]Mar del Plata es una ciudad extraña, donde conviven lo bello y lo bizarro. La imponente arquitectura de la Rambla, del Casino y del resucitado Hotel Provincial contrasta violentamente con las señoras pasadas de sol y kilos buscando almejas, o la feria de productos ilegales que se instaló a pasos de la Bristol, y que no tiene nada que envidiarle a La Salada. El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, aquel que en los años 50s nació como una glamorosa muestra de cine, refleja de alguna manera esta curiosa naturaleza.